Tenemos un amigo que se llama Lucas. Guada tiene muchísima onda con él. Pasamos toda la tarde juntos y cuando nos vamos, sale a la calle a upa de Lucas. Le dice:
-¡Uy, hace frío! Voy a tener que abrazarte mucho...
Está enojada porque no la dejamos salir al patio a jugar en la hora de la siesta, y como estuvo viendo en el jardín los derechos del niño, lanza: - ¡LOS NIÑOS TIENEN DERECHO A JUGAR Y YO QUIERO JUGAR EN EL PATIO!