Las chicas arman una fila de sillas y banquetas. Merce es la maestra y Guada la alumna. Me siento en una banqueta y le pregunto a Guada si puedo jugar. Me dice, seria, expeditiva:"¡No, no podés! ¡¡y andáte papá que estás aplastando a un compañerito!!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario