Los bebés proliferan a nuestro alrededor, en especial Isa y Galo. Las muchachas, si bien contentas, muestran la hilacha.
En el almuerzo estabamos hablando de Galo y de Isa, y de qué grandes, y de qué lindos...
Merce, siempre callada, aprovecha el momento y larga:
"- A mí los bebés no me gustan para nada...."
Otro día, la abuela le cuenta a Guada que va a prepararle a Isabel un cartel de bienvenida para cuando venga al campo por primera vez.
"- Ay abuela.... no es para tanto.... si Isabel ni siquiera sabe leer...." (ella tampoco)
No hay comentarios:
Publicar un comentario